viernes, 25 de junio de 2010

Exposición fotográfica "Vámonos con Pancho Villa"






LA SITUACION DEL PAÍS SIMILARES A LAS DE LA REVOLUCIÓN

* Necesitamos una revolución de ideas, no armada: Villa García

*Inaugura bisnieto del centauro del norte exposición fotográfica en Casa de Cultura

Uno de los personajes más importantes en la historia de México del periodo revolucionario, sin duda es el General Francisco Villa, que durante el periodo armado fue también uno de los personajes mas fotografiados y filmados por decenas de cámaras, algunas de ellas se encuentran en esta muestra.
“Son fotografías muchas de ellas inéditas del General Francisco Villa, que son poco difundidas pero que marcan una parte importante de la revolución mexicana, cada foto tiene su historia y en todas estas se encuentra a Villa en sus diversas facetas, como guerrillero, como bandido, general, o gobernante de casi todo México”, comenta Francisco Agustín Villa García, bisnieto del general Villa.
La presente muestra fotográfica esta apoyada la Asociación Cultural Villa-Zapata, “que es un esfuerzo de las dos familias, para impulsar la cultura y la historia de estos dos dirigentes de la revolución mexicana”.
“Cada foto te de una imagen del Villa, lo ves con niños, lo ves con armas, con gobernadores, en la pelea, con la división del norte, posando con uniforme militar nuevo y hasta en una motocicleta”
El bisnieto del Centauro del Norte, afirma que existe censura por parte del gobierno federal, ya que ha dejado de lado a los generales Villa y Zapata, por su línea política ya que representaban a la revolución.
“Y Villa les sigue calando y pesando no solo al presidente sino a los tres poderes. Porque Pancho Villa esta en todos lados, esta en stikers, en postes de luz, en playeras, en organizaciones de México y el mundo, al igual que Emiliano Zapata” afirma.
“Creo que hay que retomar todos sus ideales y recordar donde nos encontramos, porque el país sigue en una situación lamentable, cuando vives en una ciudad a la mejor no te das cuenta, pero cuando vas a la sierra de Oaxaca, Guerrero, Chiapas, Puebla, donde el nivel de pobreza es muy alto, es donde te das cuenta que todavía hay mucho que hacer y que mejor que con Francisco Villa y Emiliano Zapata”.
“Nuestra posición no es seguir una posición armada, lo que se necesita es una revolución de ideas y de conciencia, porque las condiciones no están para una revolución armada, el capital social se encuentra deteriorado, por lo que el PRI hizo durante 70 años y es necesario que la sociedad civil despierte y Villa y Zapata te dan ese espacio y posibilidad por montones, es lo que estamos tratando de hacer a través de la cultura, porque por medio de esta la gente es atraída y no convencida”.
Es una forma de reivindicar a estos dos personajes, ya que también se habla mal de Villa, afirma Agustín, pero a la familia no le interesa, es mas lo acepta, que Villa fue sanguinario, bandolero, pero la situación en la que estaban requería de ese tipo de acciones, era imperdonable la traición, y nunca se vendió, simple estuvo en el curso de la revolución popular junto con Zapata.
“No nos causa enojo que se descalifique a Villa, muchos nos han dicho que: a Villa hasta se le veía la cola, porque era como un demonio, que se comía a los niños o que era comunista. Y no Francisco Villa con el poder que tuvo, construyo escuelas donde nunca había habido, repartió tierras donde nunca se habían dado y puso las cosas en orden.
La Asociación Cultural Villa-Zapata, llevará a cabo diversas actividades culturales en algunos estados de la republica, presentando exposiciones, conferencias, obras teatrales, música, con la finalidad de incidir en la celebración del centenario del movimiento revolucionario en México.
La exposición fotográfica “Vámonos con Pancho Villa, el centauro en su laberinto”, estará abierta al público, hasta el 18 de julio, en la Sala Tezozomoc, de la Casa de Cultura, que esta ubicada en Av. Azcapotzalco 605, col Azcapotzalco Centro, la entrada es libre.

jueves, 10 de junio de 2010

Exposición Sentir Latino, en el Museo Regional Azcapotzalco






La exposición Sentir Latino geográficamente conforma un triangulo emocional de expresiones plásticas cuyas aristas convergen en Barcelona, Buenos Aires y Chicago, comenta Alejandro Quijano coordinador de la exposición.
Alma Domínguez (Chicago Illinois), Aurora Díaz Fregoso (Guadalajara), Guillermo Cabrera (Barcelona), José Luis García (Mérida), Mirta Toledo (Buenos Aires) y Quijano de México; son los artistas que integran esta propuesta plástica que se exhibe en el Museo Regional Azcapotzalco.
Se trata de un proyecto ecléctico que reúne el trabajo de seis creadores bajo una temática: los procesos creativos y el sentimiento iberoamericano, “en donde se conjugan trabajos con raíces hermanas cercanas en el tiempo y que por definición los críticos de arte expresan como "Mágico", para designar una tendencia en las artes del siglo XX”.
Lo real maravilloso muestra nuestra cultura, las creencias de nuestros ciudadanos, con drama y fantasía que se une para dar un contexto muy original e irreal para otras culturas mas no lo es tanto para Iberoamérica.
La muestra esta constituida de 24 piezas que en conjunto conforman una instalación multidisciplinaria integrada por obras digitales, complementadas con un “video didáctico documental” de los autores.
Para estos autores, el mundo es un laberinto donde las cosas más inesperadas, más inverosímiles (sin ser imposibles) pueden ocurrir del modo más antidramático.
Iberoamérica es un término formado a partir de las palabras Iberia y América para designar una de las regiones más grandes y culturalmente más cohesionadas del mundo.
La coordinación Internacional de la muestra está a cargo de José Luis García, la coordinación en la Cd. de México es dirigida por Alejandro Quijano.
La exhibición se presentará en Guadalajara, para subsecuentemente presentarse en Chicago Illinois Estados Unidos, Barcelona España y Buenos Aires Argentina.
La exposición Sentir Latino, se estará abierta al público en el Museo Regional Azcapotzalco hasta el 27 de junio, ubicado en Hacienda del Rosario y Calzada de las Armas s/n en la Colonia Prados del Rosario, la entrada es libre.

lunes, 7 de junio de 2010

Exposición Culturas Mexicanas en Casa de Cultura Azcapotzalco






En el marco del Día de la Diversidad Cultural, se inauguró la exposición “Culturas Mexicanas”, compuesta por mascaras, vestuario de fiestas, fotografías y alebriges, que pretende dar a conocer la riqueza cultural que existe en nuestro país, de norte a sur.
Mascaras que representan la festividad carnavalesca o rituales ofrecidos a deidades, es complementado con los vestuarios de la mayor parte de los estados de la republica mexicana que llevan impresos los colores vivos de cada región.
La exposición es reforzada con fotografías tomadas insitu, que nos remontan a aquellos poblados de nuestro país reflejando la tradición y el arraigo que afortunadamente aun persiste.
La exposición “Culturas Mexicanas” permanecerá abierta hasta el 27 de junio en las Salas Acolhuac y Antonio Valeriano de la Casa de Cultura Azcapotzalco, ubicada en Av. Azcapotzalco 605, Col. Azcapotzalco Centro. La entrada es libre.

viernes, 21 de mayo de 2010

InVitro Foam en Azcapotzalco




Solo dos jóvenes y una cantante virtual es el espectáculo multimedia, InVitro Foam, donde los elementos visuales, la música ejecutada en vivo, la iluminación, el performance y la video instalación se mezclan de forma para generar un mensaje envolvente.
Baterista y guitarra eléctrica conjuntamente con computadoras, secuenciadores e imágenes hacen de este espectáculo algo sorprendente y novedoso en la escena mexicana, que se presentara en el Jardín Hidalgo de Azcapotzalco el pasado viernes 14 de mayo.

miércoles, 19 de mayo de 2010

“EL ÁRBOL DE LA VIDA” de Yolanda García Bustos


Autora: Yolanda García Bustos
¡Gloria a los que cimbran la conciencia!
Gabino Palomares

“Desde muy chica yo sufrí de los pulmones, por lo que constantemente tuve que estar recluida en hospitales. Cuando cumplí dieciocho años mi permanencia en el de Tlalpan se alargó. Allí me hice de muchas amigas, pues varias de las enfermas venían de provincia, las ingresaban sus familiares no volvían a acordarse de ellas, a otras por ser muy pobres no podían apoyarlas económicamente. Esa desolación nos hizo unirnos más.
A mi si me visitaba mi hermano. Como le prohibían que me pasara alimentos, él conociendo de mi gusto por el pan de “La Luna”, se las ingeniaba para llevarme algunos en la manga de la camisa.
A otras internas y a mí se nos ocurrió que para reunir fondos venderíamos nuestras manualidades . Y montamos una exposición con mucho éxito pues nos donaron telas, estambre y dos máquinas para coser y bordar, pero el constante pedaleo, ocasionó que en algunas progresara más rápido la enfermedad y las más débiles fallecieran, el taller se tuvo que cerrar.
De tanto convivir, llegamos a querernos como hermanas, como muchas de ellas no sabían leer ni escribir, cuando les llegaba correspondencia, yo les leía sus cartas y luego me pedían que las contestara, a algunas las enseñe a leer y escribir, otras decían: ¡ya para qué, si ya me voy a morir¡.
Ante el deceso de alguna compañera, si sus familiares no las reclamaban sus cuerpos eran donados para investigación a la Facultad de Medicina y mientras llegaban por ella, su cadáver permanecía horas y horas en la mesa del comedor, sin una veladora, ni siquiera una flor.
Pero un buen día las autoridades decidieron dar otro uso a ese Hospital en donde a pesar del dolor de sabernos enfermas, nos sentíamos acompañadas. Nos ofrecían mandarnos al nosocomio de Veracruz, varias de nosotras no aceptamos, preferíamos regresar a nuestras casas.
Al despedirnos juramos continuar la amistad, y prometimos reunirnos para platicar, pero nos preguntábamos ¿dónde, en qué lugar? Y entonces el seis de agosto del setenta y ocho se nos abrió el cielo, pues conseguimos un local que estaba casi en ruinas, lo tuvimos que pintar, poner una barda y hacer propaganda. Y así fue como nació “El Árbol de la Vida”. Cambiamos muchas veces de domicilio, hasta que en 1991 conseguí esta casa, en un principio sólo para sesiones de terapias de grupo después lo fuimos acondicionando como albergue.
Si fundé este lugar es porque durante mi permanencia en hospitales me di cuenta que los enfermos no mueren por dolor físico, sino por indiferencia, sí por el abandono de sus familiares, por que mientras se sientan aceptados y apoyados están bien emocionalmente y tienen el valor para cuidarse y seguir adelante pero cuando se dan cuenta que no le interesan a nadie, les deja de importar la vida, necesitan saberse aceptados para poder enfrentar al cáncer, al VIH, a la leucemia, a la embolia, en fin a las enfermedades terminales por eso nuestro lema es ¡Enfermos en Superación¡.
De momento tenemos sólo ocho asilados o anexados de tiempo completo, otros veintitrés que viven aquí pero aunque incapacitados algunos, todos salen a desarrollar sus trabajos: muchos retoman sus estudios, su carrera laboral, algunos han concluido su profesión, rehacen su vida sentimental. Por ejemplo, tuvimos un compañero que a pesar de haber llegado aquí desahuciado por los médicos que le daban tres meses de vida, desafió a la muerte y vivió ocho años, suficientes para independizarse económicamente, realizarse en su trabajo, casarse, tener una hija. También tenemos enfermos que sólo vienen a sus juntas pero que son de escasos recursos y requieren de pañales, comida, medicamentos. Lo que más estamos necesitando son camas porque las pocas que tenemos están en muy malas condiciones, unos incluso son catres.
Hay personas que allá afuera viven la muerte social y se sientan a esperar la muerte física. Aquí enfrentamos a la enfermedad sin miedo, ponemos énfasis en la vida no en la muerte. Combinamos medicina, psicología y tecnología para ayudar a los enfermos a aceptar a la inevitable muerte, basándonos en los doce pasos de Alcohólicos Anónimos, modificamos y concluimos que nuestro deber es:
Aceptar la propia enfermedad y vivir con ella solo por hoy; hacer un análisis de la propia personalidad; alcanzar la catarsis enmendando los errores del pasado; reconocer que se depende de un poder superior; y ayudar al prójimo.
Aclaro, ¡aquí la recuperación se logra sólo echándole acción a estos principios!, y que aunque “poco a poco se va lejos” no se vale irse de rodillas.
Es así como Doña Emma Medina Martínez da testimonio de su férrea e inquebrantable perseverancia la cual le ha permitido lograr que el pasado mes de agosto se hayan cumplido veintiocho años de haberse fundado “El Árbol de la Vida”, grupo de autoayuda situado en la colonia Clavería, al que acuden hombres y mujeres de todos los niveles sociales, culturales y económicos, pero que tienen algo en común: padecen alguna discapacidad o enfermedad que además de ir disminuyendo su salud física los deprime y en muchos casos los hace víctimas de menosprecio, insultos e indiferencia por parte de sus familiares y amigos.
Emma, mujer con un halo de bondad madura, de calidez contagiosa, dulce semblante, mediana estatura, cabello corto, castaño, con su entrega total por servir y con todo su amor ilumina la vida de los enfermos y los motiva a sanar sus heridas emocionales viendo por sí mismos y ayudándose unos a otros, algunos podrán abandonar el lugar al cabo de algún tiempo, pero la mayoría sabe que ésta, es su última morada.
El pretexto para visitarlos puede ser acudir a alguna de las ventas de garage que realizan para conseguir recursos, pero lo que en verdad motiva a regresar es que: “al abrirse la reja negra de esa casa lo único que se encuentra en sus integrantes es la expresión de felicidad y vitalidad de quienes aún teniendo los mayores motivos para ser desgraciados irradian tranquilidad y paz”.
En Azcapotzalco, en el siglo diecinueve se libró la última Batalla por la Independencia de México; en los albores del siglo XXI en nuestra demarcación los lidiadores son los anexados de “El Árbol de la Vida” que combaten día a día contra la sociedad que los margina con sus actitudes y los condena con su maltrato; luchan contra la vida que se ensaña contra ellos; pero el mayor de los retos es consigo mismos por no caer, por disfrutar cada amanecer en que el Poder Superior les brinda la oportunidad de despertar y seguir respirando “Solo por hoy” y recordando que “La vida, es como un cerillo, cuando por fin la llama se estabiliza el pabilo ya se acabó”.

viernes, 14 de mayo de 2010

Exposición fotográfica del Bicentenario






Alumnos del Centro de Capacitación para el Trabajo Industrial no. 108 iniciaron con la celebración del Bicentenario de la independencia y el Centenario de la Revolución Mexicana, en el Museo Regional Azcapotzalco, con una muestra fotográfica.
Bajo el titulo “Una Mirada al Bicentenario y Centenario”, decenas de jóvenes realizaron un arduo trabajo fotográfico, captando monumentos e inmuebles de la ciudad de México que nos recuerdan estas gestas históricas.
El Palacio de Bellas Artes, Palacio Nacional, Monumento a la Revolución, Monumento a la Independencia y decenas mas de inmuebles son captados por los lentes de los jóvenes, que pretende no olvidar su belleza y significado de cada uno de los conjuntos arquitectónicos y objetos que recuerdan estos dos aspectos tan importantes para los mexicanos.
Fotografías en blanco y negro de 15 por 20 trabajadas por los estudiantes del CECTIS, nos muestran imágenes que mezclan épocas pasadas con la presente, muestran lo que es nuestro país al paso de la independencia y revolución, la belleza arquitectónica legada de aquella época, que aun se puede contemplar.
La exposición fotográfica “Una Mirada al Bicentenario y Centenario en México”, se expone en el Museo de Arte Regional de Azcapotzalco, ubicado en Hacienda del Rosario esquina con Av. De las Armas, en la Colonia Pardos del Rosario, hasta el 23 de mayo, la entrada es libre.